domingo, 17 de febrero de 2013

Histórico apoyo solidario de Ferrol a sus vecinos coruñeses




Un recorte de El Correo Gallego en el que se hacía
referencia al conficto surgido con la restricción
de los vapores trasatlánticos  en el puerto coruñés
La semana pasada entrábamos en ese capítulo, siempre controvertido, de las relaciones entre ciudades vecinas. Decíamos que en el caso de Coruña-Ferrol o Ferrol-Coruña, que tanto monta, la cosas se quedaban más en las rivalidades futbolísticas, pero que había episodios a lo largo de la historia que abordaban otros aspectos más bien relacionados con los pulsos políticos. El ejemplo que poníamos era el de la Refinería de Petróleos del Noroeste a cuya licitación en tiempos de la dictadura concurría también Ferrol con la exposición de unos argumentos más contundentes que los que podrían ofrecer las autoridades coruñesas, aunque con escaso fruto, como quedó subrayado. Pues bien, hoy me quiero detener en otro hito en el que los ferrolanos mostramos una solidaridad sin límites con los moradores de la urbe vecina. Por una Real Orden de 14 de mayo de 1889, hace un siglo largo, se restringía la escala de vapores trastlánticos en el puerto coruñés. Inmediatamente, en aquella ciudad se produjo un movimiento popular espontáneo de contestación, ya que se consideraba que se lesionaban seriamente los intereses no sólo de A Coruña sino incluso de Galicia, tal como argüían en un afán de involucrar en la la lucha a las cuatro provincias y ganar así fuerza en la reivindicación. Ferrol reaccionó inmediatamente con ¡la dimisión de la corporación local! "Esta corporación se pone incondicionalmente al lado de La Coruña para todo aquello que afecta a la dignidad de Galicia", razonaban los ediles ferrolanos. La medida iba en provecho de Santander y "trátase de un bofetón lanzado a Galicia entera". Una comisión representativa de la corporación local se desplazó en barco a la ciudad vecina para presentar la dimisión al Gobernador y fue recibida en el puerto con vítores al pueblo de Ferrol y enormes muestras de cariño, desfilando por las calles coruñesas para, a la hora del mediodía, ser invitados sus miembros a "un suculento almuerzo" en el local de la sociedad La Tertulia de Confianza. Previamente, el Gobernador había intentado  que la corporación revocase su acuerdo, pero los comisionados ferrolanos se mantuvieron en todo momento firmes en su decisión. Es un hermoso episodio de hermandad y solidaridad que refleja que las rivalidades se aparcan cuando se atenta contra los intereses generales. En tiempo récord, aquellas movilizaciones dieron sus frutos y los representantes coruñeses lograron satisfactorias compensaciones.