domingo, 1 de febrero de 2015

Dos nombres para un auditorio


El nuevo contenedor cultural emplazado en el barrio de Caranza 
Hace unos días un amigo de facebook me pidió que apoyara con mi firma la propuesta de dar el nombre de Bonifacio Borreiros, médico y político socialista (1953-2006) al nuevo auditorio municipal de Caranza. De verdad, este amigo me ha colocado ante una  comprometida y difícil situación. Me explicaré. Antes de que esta propuesta circulara, el Club de Prensa había emplazado al Concello, ya en el mandato de Vicente Irisarri, reiterado con Rey Varela, para que diera el nombre de José Arriola, compositor y pianista (1895-1954) al mencionado inmueble cultural. Como saben muchos ferrolanos, he sido el primer presidente de la entidad periodística y hoy, desde el año 1999 que me puse al frente del Diario de Ferrol, soy el presidente de honor. Lo subrayo para que se vea el vínculo que mantengo con el Club de los periodistas ferrolanos, al que, habitualmente, siempre que me lo piden sus directivos, sigo echando una mano como colaborador o asesor o en lo que haga falta. Mi compromiso con el "Auditorio Municipal José Arriola" es evidente.
            Pero tengo que confesar que, salvando necesariamente la distancia entre una y otra personalidad, en el fiel de la balanza pesa también y mucho Bonifacio Borreiros. Porque lo conocí, porque hablé con él en innumerables ocasiones, porque mantuvimos una magnífica relación personal durante muchos años, porque reconozco su obra como gestor político y porque su fallecimiento, aunque ya hace algo más de ocho años que ocurrió, está todavía muy presente, soy emocionalmente muy permeable ante cualquier iniciativa que recuerde al que fuera médico, parlamentario y edil socialista. Es más, cuando el Club de Prensa nacía, año de 1987, Bonifacio Borreiros era el director xeral de Cultura de la Xunta de Galicia, área que estaba presidida por el prestigioso y conocido escritor Alfredo Conde. Fue , pues, "Boni" como le conocían sus amigas y amigos, en una implicación sin vacilaciones, quien nos favoreció con el firme apoyo institucional, empujón siempre decisivo y de gran significado cuando un ente social se pone en movimiento. 

Los apoyos

Hay que añadir, dicho sea entre paréntesis, que hasta hoy, casi treinta años después, todas las administraciones: autonómica, provincial y local, del signo político que fuesen, han estado, en una medida u otra, al lado de las actividades del Club de Prensa de Ferrol, actitud que ha de reconocerse y agradecerse. Por tanto, la petición de firma a la que hago referencia en las primeras líneas, me colocó por momentos en la encrucijada sobre la que ha escrito y ensayado otro gran amigo del Club de Prensa, el pensador Carlos Gurméndez, cuando nos situaba a sus lectores ante la racionalización de los sentimientos o la sentimentalización de las razones, planteamientos que se corresponderían con las respectivas propuestas. No obstante, los gestores municipales, a los que pertenece la "autoritas", resolverán, aunque tengo entendido que, al menos por ahora, prefieren evitar las nominaciones y quedarse con "auditorio de Ferrol", a secas, tal como obra ya en el mencionado edificio, según puede apreciarse en la foto que ilustra estas líneas.