viernes, 13 de febrero de 2015

Manuel Barbeito Herrera, un histórico periodista "amante ferviente de su ferroliño", dixit Nores Castro

La necrológica de Barbeito Herrera
publicada en el ABC el 28-12-1968
Manuel Barbeito Herrera (1855-1968) es un periodista ferrolano, "amante ferviente de su ferroliño", escribió Ricardo Nores Castro, Cronista Oficial de la Ciudad, allá por los años setenta en Ferrol Diario. Colaboró en el Diario Ferrolano, El Ideal Gallego, El Noroeste, entre otros, antes de marcharse a Madrid en el año 1922. Andando el tiempo retornaría a Galicia para dirigir entre 1946 y 1948 La Voz de Galicia y tras, este período, volvió a fijar su residencia en la capital de España. Hizo incursiones en la poesía, fue premiado en los juegos florales de Santiago de Compostela en 1918 y en los de A Coruña en los años 1919 y 1920. También escribió la novela "El retorno".
Cuenta Raimundo García Domínguez "Borobó" ("Atando cabos. Homenaxe a Francisco Pillado Rivadulla" que coordina Xosé R. Pousa) que Barbeito Herrera era amigo de Franco y siendo director de La Voz acompañó al dictador en una jornada de pesca y al retornar a puerto, preguntado por los redactores qué tal había sido la experiencia dijo que muy bien "aunque- matizó- cada atún le saldrá al Tesoro por un millón de pesetas". Por lo visto lo traicionó la confianza con el General. El caso es que le formaron un expediente y cesó en La Voz de Galicia.

Pues bien, volviendo al inicio de estas líneas y al ferrolanismo de Barbeito Herrera, Nores Castro recuerda que pronunció una conferencia en el Centro Gallego de Madrid el 21 de junio de 1958 que tituló "Apuntes para la biografía de una generación ferrolana en relevo" en la que dibujaba  con gran barroquismo literario el Ferrol de su niñez y adolescencia. El Cronista Oficial de la Ciudad la transcribió íntegramente en su sección "Ferrol de ayer" que mantenía en Ferrol Diario. Es un documento interesante, costumbrista, en el que señala que "la gente jugaba al tresillo y a la lotería casera durante la Cuaresma...bailaba polcas y mazurcas, valses y rigodones por Carnaval e iba a misa de doce a San Julián...Se alumbraban las casas con quinqués de petróleo...los caballeros solo se quitaban el sombrero para saludar y los guantes para dar la mano...rara vez se aventuraba una señora a entrar con su marido en un café para tomar un sorbete...y jamás salía sola una señorita sin que fuese su sirvienta pisándole los talones". 
Hace referencia a diversos episodios como el periplo de la Nautilus y recuerda como cuando no había instituto en Ferrol los jóvenes tenían que desplazarse ala vecina ciudad coruñesa "a bordo del "Hercules", el viejo vapor de ruedas con una hora de mar que la peña de la marola hace tan inclemente como la travesía de América, o en diligencia hasta Betanzos y en el tren desde allí, viaje que dura todo un día  y parece que no acabará nunca". No faltan las referencias a las romerías, arsenales, personajes de la época, el periodismo ferrolano, en fin, una completa crónica retrospectiva, interesante, creo yo, para quienes gustan y disfrutan de las páginas de nuestra intrahistoria.