viernes, 30 de mayo de 2014

Pablo Ferrández, miembro de una conocida familia ferrolana, con solo 23 años luce una meteórica carrera internacional como músico y virtuoso chelista


Si uno pone la palabra ferrolano o ferrolana, o nacido o nacida en Ferrol, se va a encontrar con una larga relación de personas que han triunfado y triunfan por el mundo adelante en los distintos campos de la ciencia, las letras, el espectáculo, las artes, la Marina civil y militar, etc. El caso del que hoy me ocupo no es sacado de internet, que también podría serlo, sino de la más prestigiosa revista de música Scherzo, nº 295 del pasado mes de abril. Allí se inserta una crítica que firma Aurelio M. Seco, dentro de la sección "De grandes solistas", en la que destaca la actuación del chelista Pablo Ferrández en el auditorio Príncipe Felipe de Oviedo. "Visitaron la temporada el chelista Pablo Ferrández y la violinista Suyoen Kim para interpretar el doble concierto de Brahms...Ferrández estuvo espléndido y, aunque parecía seguir el criterio rítmico de la violinista, encontró mejor que ella el estilo de la obra..."Son algunas de las líneas extraídas de la mencionada publicación. Pablo Ferrández es miembro de una familia ferrolana -él nació en Madrid-  sobrino del profesor y poeta Guillermo Ferrández y del escritor y columnista de Diario de Ferrol, Pedro Ferrández. Su padre es violonchelista de la Orquesta Nacional de España- de casta le viene al galgo- y, según leo en una referencia periodística, aprendió música con un método que inventó su madre, que es profesora de dicha disciplina. En definitiva, una saga de artistas entre los cuales brilla este joven que ha sido el primer español que se hizo merecedor de unos de los Stradivarius (12 violines y dos cellos) que la Nippon Music Foundation concede en préstamo a destacados solistas, en concreto se trata del llamado Lord Aylesford, datado en 1696, por tanto, uno de los más antiguos y que fue utilizado por Gregor Piatigorsky y perteneció a Janos Starker, dos de los más famosos violonchelistas de la historia. Pablo Ferrández fue elegido para recibir este instrumento, por un jurado compuesto por eminentes músicos y musicólogos, presididos por Lorin Maazel, famoso director de orquesta, violinista y compositor. Ha recibido diversos premios de rango internacional. Su carrera incluye conciertos en EEUU, Suiza, Finlandia y Alemania, por citar algunos de los países.  Con solo 23 años y esta trayectoria que aquí resumo, es fácil pronosticar el extraordinario porvenir que le aguarda, de lo que estoy seguro que todos los aficionados y amantes de la música, en particular los ferrolanos, nos alegramos y aplaudimos.