viernes, 9 de mayo de 2014

Magnífica velada diazcastriana

Por la izquierda, Alfonso Blanco Torrado, Man Castro, Armando Requeixo y Xosé Antón Cascudo
Una velada diazcastriana tejida con la urdimbre de la palabra, la imagen y la música llenó de lirismo y sabor poético el centro sociocultural de Novacaixagalicia en la tarde-noche del jueves. El acontecimiento, organizado por el Club de Prensa de Ferrol, encandiló a un selecto auditorio, que no quiso perder la oportunidad de aprehender, en poco más de dos horas, los trazos elementales de la vida y obra del poeta chairego Xosé María Díaz Castro. Tres estudiosos del autor de "Nimbos" se desplazaron a Ferrol para compartir con los ferrolanos que lo han querido todo un cúmulo de datos y claves que retratan con absoluto rigor y conocimiento de causa al autor de "Nimbos". Se trata del sacerdote y activista cultural Alfonso Blanco Torrado, auténtica "sombra" de Díaz Castro, sobre todo en la última parte de su vida en Guitiriz, el profesor y  crítico literario Armando Requeixo, veinte años sumergido en el estudio y la investigación de la producción poética hasta hacerlo objeto de su tesis doctoral y Xosé Antón Cascudo, el más joven de los tres, director y guionista del largometraje "O Instante Eterno" del que se proyectó una versión restringida de 35 minutos. El documental supone una valiosa aportación en la que conjuga el arte, combinando certeramente tiempos, escenarios e historia, con la palabra sabia e intelectual de destacados literatos, amigos y discípulos del poeta do Vilariño, todo ello adobado con una impecable banda sonora de Rubén Vizcaino. Blanco Torrado habló de su relación con Xosé María D.C. echó mano del anecdotario y destacó el papel del ilustre polígrafo ferrolano Ricardo Carvalho Calero, gran valedor y escudriñador de la poesía diazcastriana. Requeixo Cuba destacó el valor de "Nimbos", como verdadera obra maestra, sobrado motivo para merecer el galardón de las Letras Galegas y subrayó que en adelante ya no estaría solo porque en el mercado circula ya otro volumen de su autoría que recopila algo más de doscientos poemas conocidos e inéditos. Se refirió- siempre luciendo ejemplares en mano-  a otra publicación que revela la dimensión de Díaz Castro como traductor y, finalmente, hizo referencia a un libro editado por la Universidad de Santiago de Compostela de inminente aparición, que contiene reproducciones facsimilares del manuscrito autógrafo de "Follas verdes" (1934) y de la antología poética gallego-francesa "Galiza/Galice" de Terre d' Espagne/Tierra de España (1968). Magnífico el broche final con el cantautor Xoán Rubia que, acompañado del guitarrista Daniel Adzemian, protagonizó un mini-recital con poemas de Cunqueiro, Celso Emilio Ferreiro, Rosalía de Castro y del propio Díaz Castro. En este último caso interpretó "Penélope", que había musicado hace más diez años y para este acto también puso música al poema "Coma brasas" que, a pesar de haber sido casi una improvisación, fue una de las creaciones que más gustó al respetable, si nos atenemos a los comentarios que se hicieron al final del acontecimiento. El que suscribe tuvo el honor de actuar de maestro de ceremonias, presentando a los oradores y haciendo algún apunte sobre la relación familiar que le une con el vate homenajeado. En definitiva, Díaz Castro "regresó" con éxito a Ferrol y empleo este verbo porque no era la primera vez que se abordaba desde una tribuna pública de esta ciudad, ya que otro gran poeta chairego, Manuel María, amigo personal del laureado este año, pronunció una conferencia en la Caja de Ahorros, auditorio de la calle Galiano, en el año 1995, cinco años después del fallecimiento de aquel.