sábado, 11 de enero de 2014

La delegación ferrolana de la Sociedade Galega de Historia Natural cumple treinta y cinco años

A la izquierda, Paulino Gasalla, responsable actual en
Ferrol de la Sociedade Galega de Historia Natural y a la
 derecha, Xoán Rodríguez Silvar, delegado fundador 
Una infeliz coincidencia hizo que la Sociedade Galega de Historial Natural se presentase en Ferrol el 13 de enero de 1979, cuando los titulares de los periódicos gallegos, especialmente el local Ferrol Diario, se ocupaban de la marea negra del "Andros Patria", un petrolero griego siniestrado a la altura de las islas Sisargas, el 31 de diciembre de 1978. Una, en este caso, feliz coincidencia quiso que la propia entidad afronte la ilusionante tarea del montaje del esqueleto de una ballena gigante, ahora que cumple 35 años de vida. Por partes. El 14 de enero de 1979, al día siguiente del acto público, el rotativo local daba un cálido tratamiento a la presentación de la SGHN, de la mano del biólogo y ornitólogo ferrolano, Xoán Rodríguez Silvar. En una crónica firmada por Caku Agulló, se aportaban unos cuantos datos. Por ejemplo, la mencionada entidad contaba entonces cuatrocientos socios en Galicia y treinta en Ferrol, que pagaban unas cuotas de setecientas pesetas anuales, quinientas los estudiantes y doscientas cincuenta los menores de 17 años. Rodríguez Silvar decía en aquella ocasión -el acontecimiento tuvo lugar en las instalaciones de la sociedad deportiva Galiano- que la SGHN estaba formada por personas que amaban la naturaleza y se preocupaban del medio ambiente. Recomendaba el delegado para Ferrol, que era, a su vez, secretario de la sociedad para Galicia, que los padres en lugar de comprar escopetas de balines a sus hijos, les adquiriesen una guía de campo. Lo que va de ayer a hoy. Actualmente la sociedad, que cuenta con unos doscientos socios, tiene delegaciones en As Mariñas, Ourense, Pontevedra y Ferrol siendo esta la más antigua y con un trabajo desarrollado a lo largo de algo más de tres décadas que admite escaso parangón. Justo hace unos días anunciaba la operación de montaje del esqueleto de una ballena gigante, la más grande de las que están depositadas en museos españoles. La osamenta tiene 18 metros de longitud y solo el cráneo pesa media tonelada. El cadáver fue recogido por la propia entidad en Ponteceso en el año 2004. El coste total asciende a 19.500 euros de los que el 80% estará sufragado por la Diputación Provincial de A Coruña, según dio a conocer recientemente el responsable actual de la delegación ferrolana, Paulino Gasalla. Entre cinco y seis meses podría durar el ensamblaje.