miércoles, 5 de febrero de 2014

De "Ferrolano del año" a "premio Benito Vicetto"

Los servicios que presta la hemeroteca son incalculables, a la hora de construir la intrahistoria, ya que permite la revisión del tiempo pretérito para situar el presente y edificar el futuro. Incluso vale para divertir y  entretener. También para poner en evidencia a los que mienten y a los que utilizan la promesa como cebo para lograr sus objetivos. Pero, no es este el caso. No he de excluir, por último, que la hemeroteca también te quita de dudas o te facilita la recuperación de la memoria cuando esta había depositado en el cuarto oscuro algún hito o episodio. Y he aquí el caso. Si a mi me dicen hoy que el premio "Ferrolano del año" cambió de denominación en el año 1979 para pasar a llamarse premio Benito Vicetto, negaría rotundamente la mayor. Diría que siempre, hasta su pérdida de vigor y posterior adopción por parte del Ayuntamiento local, se llamó "Ferrolano del año", entonces en castellano. Recordaré que la marca fue concebida hace cerca de 40 años y algo tuve que ver en ello y seguro que algo tuve que ver también con la modificación, pero este paso dado había sido borrado de mi conciencia. La hemeroteca de Ferrol Diario, ejemplar del 6 de febrero de 1979, me dejó boquiabierto. Como luego ilustro con el recorte de prensa, en efecto, se le cambió de nombre con tan mala fortuna, además, que el premio principal se declaró desierto y se acabaron concediendo unas menciones. Y creo, ya no me atrevo a afirmar a la vista del precedente, que ahí si se extinguió definitivamente el dichoso premio. Reza la nota de prensa de FD que los profesionales de los medios de comunicación se reunieron para almorzar en el Parador de Turismo, pero, previamente, debatieron la conveniencia de modificar el nombre "y el ámbito" del galardón, que en los dos años anteriores se llamó "Ferrolano del año" y que ganaron  en sus dos primeras ediciones Gonzalo Torrente Ballester y Ricardo Carvalho Calero. Argumenta la información "la razón de este cambio es la lamentable dificultad de encontrar cada año a una persona que reúna los méritos mínimos exigibles para ostentar la recompensa." Agrega que en adelante se otorgará a personas o colectivos ferrolanos que obtengan en votación secreta la mayoría absoluta. En caso contrario se declarará desierto. En el señalado año se dieron menciones especiales al Ateneo Ferrolano, por sus esfuerzos en pro del desarrollo cultural de la ciudad; al ingeniero naval Primitivo González "por su ambicioso y prometedor proyecto de buques-aljibes para el transporte de agua potable desde Galicia a zonas áridas, y al doctor Méndez, médico ferrolano afincado en EEUU quien, junto con un colega británico protagonizó el primer trasplante "supersónico" de riñón. Después de extraérselo a un ciclista muerto en accidente, el órgano fue trasladado en un recipiente especial a bordo del "Concorde" de Nueva York a Gran Bretaña, donde le fue implantado a un enfermo que lo precisaba para vivir.