jueves, 15 de agosto de 2013

Las fiestas de antaño


Queda claro quien es el patrocinador de esta engalanada
carroza de las fiestas de antaño
Ferrol pronto estará de fiestas. Son las fiestas del verano. La crisis aprieta, pero no ahoga. La fiesta es sinónimo de tradición, de acervo popular. Algo hay que hacer, aunque sea exprimiendo un presupuesto. Fuentes municipales ya han anunciado que se trata de las fiestas más baratas de los últimos diez años, baratas, pero dignas, ha venido a decir la edil del ramo. El cartel ya lo conocen los ferrolanos: revival de la música de los 80, música electrolatina, Francisco, orquesta Panorama, Fangoria, entre otros espectáculos.  Desde tiempo inmemorial se vienen celebrando estos festejos -el patrón es San Julián, el 7 de enero- que, según afirmaba un cronista de El Correo Gallego a finales del s. XIX, tienen un pretexto y un título: la conmemoración del hecho glorioso de Brión (los ferrolanos expulsan de sus costas a los ingleses cuando intentaban invadirnos en 1800), evitando que Ferrol sea a estas horas un segundo Gibraltar -tan de actualidad el Peñón estos días- y el homenaje al filántropo marqués de Amboage". Extraigo otro texto publicado a la sazón en el que se viene a decir que en Ferrol de la misma manera que se protesta y reivindica con moderación, se celebran las fiestas sin excesos. "Cuando protesta indignado (este pueblo) reivindicando su dignidad ofendida, su decoro ultrajado, nuestro pueblo asombra por la serena posesión de si mismo, por su ardor en la protesta, unido a la corrección más absoluta. Cuando se dispone a manifestar con festejos su gratitud -prosigue el periodista (anónimo) no es el pueblo casquivano y ligero que se entrega sin moderación a las expansiones ruidosas de alegrías descompasadas, es el pueblo grave y cultísimo". No tiene desperdicio la enardecida reflexión.
 
Hermanamientos
 
Las fiestas de antaño, finales del XIX y principios del siglo XX reflejaban un gran esfuerzo dentro de las dificultades y abarcaban un amplio y diverso calendario de actividades. Releyendo informaciones de aquel tiempo llama la atención como de estas fiestas surgieron hermanamientos como el de Lugo, que aún se mantiene, y Betanzos, fuera de vigor, así como ya más avanzado el siglo pasado, 1934, los primeros contactos que darían lugar al hermanamiento con la localidad portuguesa de Vila do Conde, actualmente fuera de cartel. Otra actividad -hoy sometida a debate por un sector de la sociedad- eran los toros.
 
Toros
 
Todos los años había novilladas con carteles interesantes. Un periodista taurino escribía en 1892: ¡Yo vine a Ferrol/por ver los festejos/primero corrida/después el paseo/cucañas, faroles/regatas y luego/otros seis toretes/de Colmenar Viejo". Aquellas fiestas incluían concursos hípicos y de escaparates, competiciones deportivas de todo tipo, por tierra y mar, batallas de flores, exposiciones organizadas por la desaparecida Escuela de Artes y Oficios y otras muchas. La evolución de los tiempos y las circunstancias históricas, sociales, económicas, etc, han cambiado los programas, pero se conserva el sentido y arraigo popular de estos acontecimientos.