jueves, 29 de agosto de 2013

Del vocabulario ferrolano: tomar la piocha


El periodista, poeta y escritor ferrolano
Mario Couceiro (1920-2003)
En mi deambular por la hemeroteca del Ferrol Diario (1969-1981) me encontré con el entrañable Mario Couceiro (otrora Marius) (1920-2003) que "ensayaba" sobre el peculiar vocabulario de los ferrolanos. Era un artículo escrito con cierta dosis de humor, muy característico del periodista (el poeta, escritor y médico Álvaro Paradela (1911-1979) le ponía una nota muy alta en esta faceta), como no podía ser menos. En clave autocrítica, Couceiro afirmaba, a modo de prólogo, que así como los ferrolanos presumían de ser castellano-hablantes, "sin embargo, paradójicamente, es la ciudad de este país en la que los arrastres del gallego subyacen con mayor fuerza en el castellano coloquial y aun en el castellano de muchas personas oficialmente cultas". Para reforzar su aserto reproducía una imaginaria conversación, que podía ser real en cualquier plaza o calle de la ciudad naval.

-Mire, esto "le" es una "parvada" (tontería). Yo aprendí el castellano en el "colo" (regazo) de mi madre, pues "de aquella" nadie hablaba gallego en casa. Recuerdo que un día que "fuéramos" a merendar a Cobas "no dimos hablado" con la gente de allí, pues no entendíamos una sola palabra. (Por cierto que mi hermano Lucho se cayó en una "silvera" (matorral) al atravesar un "carrero" (sendero)). ¡Oh! La gente de ahora "anda hablando" gallego por los codos, pero tales "nachos" (tipos) son unos "tordas" (poco listos). Merecen tres o cuatro "babicas" (collejas) porque son unos "malleiras" (pesados).

Mario decía que así como había algunos vocablos de fuentes más o menos conocidas, había otras palabras de las que no se tenía ni idea. "Los eruditos, que los habrá, sigue escribiendo Mario, podrían comenzar a trabajar semánticamente sobre la esotérica palabra "piocha", pongo por caso. "Tomar la piocha es, entre nosotros, algo así como el dolce far niente -hay quien le atribuye la acepción de siesta- pero con unas connotaciones muy particulares que dan a la expresión significaciones de soterrada ironía". El periodista añadía que quizás sonaba a palabra ultramarina o con un ligero esfuerzo de imaginación, a vocablo francés un tanto prostituido. "Que sepamos no tiene respuesta en la Galicia extraferrolana ni en el resto de España. Si más allá de Cabeza de Manzaneda alguien asegura que fulano está tomando la piocha el oyente puede, tal vez, interpretar que Fulano es un drogadicto y que "piocha" es un eufemismo de porro". Volveré con Mario Couceiro porque tiene varias, además de interesantes, también divertidas, aportaciones sobre el particular vocabulario ferrolano.