martes, 28 de mayo de 2013

¡Lástima de torreones!




En el original se ven los torreones con
sus tejadillos
En el edificio rehabilitado desaparecen los
iconos del inmueble


















Aunque, a decir de entendidos, no es una muestra genuina del modernismo desarrollado por el arquitecto Rodolfo Ucha, que tiene otros ejemplos en la ciudad más representativos, sin embargo, personalmente siempre me llamó la atención el antiguo hotel Ideal Room (1915), inmueble situado en el barrio de la Magdalena, calle Real esquina a calle de la Tierra, con frente a la plaza de Armas que todavía se conserva, tras ser rehabilitado en 1992. Hasta hace poco los bajos estaban ocupados por la conocida firma Zara, que acabó cerrando la tienda a consecuencia de la crisis. Todavía ayer por la tarde pasé por delante y una vez más le eché una mirada de arriba a abajo. Y una vez más también juré en arameo porque hubieran eliminado unos torreones rematados en tejadillos que le daban mucha personalidad al edificio. Bernardo Castelo Álvarez, Joaquín Fernández Madrid y Rodolfo Ucha Donate, este último hijo del arquitecto protagonista del libro "Rodolfo Ucha Piñeiro y la arquitectura de Ferrol (1909-1949)" pensaban lo mismo que yo con la diferencia de que la suya es opinión de expertos y la mía la de un lego en la materia, simplemente con la categoría de observador. En la obra mencionada dicen "debe lamentarse su desaparición con el transcurrir del tiempo y el hecho de que no hayan sido reconstruidos (los torreones) durante los trabajos de rehabilitación a que fue sometido el edificio en 1992 por lo que éste llegó a perder uno de sus iconos más representativos proyectando una intangible pero palpable impresión de mutilación...Una vez restaurado se ve que le falta algo". El hotel Ideal Room debió de cumplir un papel semejante al que desde hace muchos años viene ejerciendo el conocido como "hotel Almirante". En aquel se celebraban todos los acontecimientos de mayor abolengo y realce. Recientemente, cuando abordamos el centenario de la inauguración del ferrocarril Betanzos-Ferrol veíamos como todos los ágapes, almuerzos y saraos se llevaban a este establecimiento. Cuentan las crónicas que en este hotel se perpetró un famoso robo de joyas, cuyo autor fue detenido en Gijón y, en el ámbito deportivo, las hemerotecas dan cuenta de que con ocasión de un partido de copa en el que el Racing se enfrentaba al Real Madrid (22-04-1947), los jugadores blancos se hospedaron en el Ideal Room. Bien es verdad que también contaba con muy buena imagen el hotel Suizo (1913), obra de un modernismo más definido del mismo autor, del que a lo mejor también me ocupo ya que estamos en el centenario de la elaboración de su proyecto, según figura en el tratado a que antes me refería.