sábado, 11 de abril de 2015

En el centenario de la laureada entidad ferrolana: El nacimiento del "Toxos e Froles" en El Correo Gallego

El "Toxos e Froles" con Sofía Casanova
(Foto de Galicia Artabra Digital)
El próximo día 29 de mayo se cumplirán cien años, un siglo, de la presentación en sociedad del Coro "Toxos e Froles", "coro iniciado por un grupo de entusiastas y sinceros amantes de los típico de nuestra región y bautizado con nombre tan enxebre por un activo dependiente", reza una reseña de El Correo Gallego, aunque no cita al aludido dependiente. Es sabido que arrancó con el gaiteiro Manuel Lorenzo Barxa como director y Cayetano Vaello Fernández, como presidente. En aquellos tiempos se escribían cosas como esta, a propósito del nacimiento de la hoy laureada entidad "si bien es verdad que Ferrol es el pueblo a quien menos preocupan las cosas d'a terriña, no obstante en esta ocasión quedó plenamente demostrado que en esta ciudad aún hay gallegos de buena cepa y sus nombres quedarán como recuerdo grato en las listas de la enxebre agrupación".
            El citado rotativo local en los días previos se vino ocupando en su portada, a través de diversos sueltos informativos, de los prolegómenos de la fiesta que tuvo su foco principal en la preparación del decorado que presentaría el Jofre, obra del artista coruñés Sousa. Se hace eco, asimismo, de donaciones tales como 14 trajes típicos confeccionados por el sastre Andrés Fuentes, o la Casa de los señores Jordán y Martín que regala 15 fajas. El presidente de la sociedad "Ferrol y su comarca" en la Habana, Juan Domínguez, remitió carta acompañando la cantidad de 25 pesetas. Algo que observé del seguimiento que hizo El Correo Gallego fue el esmerado cuidado de evitar comparaciones entre el "Toxos e Froles" y la ya consagrada coral "Airiños da Miña Terra". Reza una de las previas "No caeremos en la ridiculez de comparar este coro con el laureado Airiños..."
            Sin embargo, este periódico, al día siguiente de la presentación, que podría esperarse que hiciese un alarde en el tratamiento de la solemnidad, relegó la crónica a una segunda página, aunque cabe suponer que obedece a los ajustes de tiempo a la hora del cierre del diario. Y entre otras cosas subraya " El teatro estaba, no lleno, sino completamente abarrotado. La rondalla "Airiños da miña terra" tan aplaudida siempre y tan ensalzada por cuantos la han escuchado cumplió su programa uniendo un triunfo más a los cosechados en cuantas ocasiones trabajó. En esta, una vez más, demostró su maestría y un cariño grande a todo lo que se relaciona con el arte".
            Respecto a la puesta en escena de la sociedad que nacía escribe "Presentan los señores de "Toxos e Froles" una preciosa decoración del señor Sousa, pintor escenógrafo que quedaría -suponemos- ampliamente recompensado de su ardua labor por la ovación que se le tributó, haciéndolo salir a escena, acto no muy común en nuestro público, que suele pecar de frío más que de pródigo en análogas situaciones". Dice del decorado que representa un paisaje gallego con sus montañas, un puente, un hórreo y los árboles propios del país. Reanuda el cronista su relato "el público esperaba con impaciencia la salida del "Toxos e Froles" y el unánime aplauso con que fue acogido le hizo recobrar el aplomo que creemos perdería en parte al ver la enorme masa de público que iba a juzgarle. Y el "Toxos e Froles" triunfó y el triunfo fue grande, de esos que forman época, pues todos los números desde el primero al último fueron premiados con salvas estruendosas de aplausos". Matiza el periodista que las ovaciones fueron merecidísimas "por la afinación, el sabor típico de las canciones y la acertada elección de las mismas". La reseña termina "Toxos e Froles" por donde quiera que vaya seguirá un camino de triunfos, pues tiene elementos sobrados para  hacer pasar al público tres o cuatro horas agradabilísimas".