domingo, 6 de julio de 2014

La Real Academia Galega vuelve a ignorar al polígrafo ferrolano Ricardo Carballo Calero

Ricardo Carballo Calero, hijo predilecto de Ferrol
Hay días en que uno se siente defraudado y cabreado. Hay días en que uno se va a dormir jurando en arameo. Yo no sé, porque tampoco he visto ningún movimiento especial, salvo una plataforma ciudadana que se constituyó para defender la candidatura de Ricardo Carballo Calero como figura de las Letras Galegas, lo que importa a la generalidad de las entidades cívicas e instituciones oficiales gallegas y, particularmente ferrolanas, este asunto. Es verdad -hay que recordar- que en el 2009 seis ciudades gallegas: Coruña, Vigo, Santiago, Ferrol, Ourense y Pontevedra apoyaron su candidatura. Lo que me sorprende es que una y otra vez la Real Academia Galega niegue al ilustre polígrafo ferrolano porque se haya dado en el último tramo de su vida al estudio y defensa de las tesis del reintegracionismo. Sostenía que el gallego y el portugués forman parte del mismo diasistema lingüístico, el idioma luso. Parece que pudiera contradecir los principios de la RAG en cuanto que garante de la pureza del idioma, pero, haciendo esta concesión, yo me pregunto ¿este hecho invalida toda una trayectoria como intelectual, profesor, escritor, poeta, crítico literario, en definitiva, un curriculum escasamente parangonable en la Galicia del siglo XX? Un amigo y reconocido especialista del mundo literario gallego, joven, por supuesto, me decía "no te ilusiones, tendrá que producirse el relevo generacional, habrá que esperar a que se produzcan las bajas naturales, para que personas dotadas de un espíritu más abierto, menos dogmático, hagan justicia con Carballo Calero". Penoso. Pero, vamos a ver, ¿no puede la RAG apoyar esta candidatura haciendo las objeciones que considere pertinentes en lugar de condenar sistemáticamente al ostracismo a Carballo Calero y toda su obra? ¿No ha pagado ya Carballo Calero penitencia por sus planteamientos reintegracionistas, si es que tiene que penar por esta circunstancia? Francamente, la RAG, a mi modo de ver, proyecta una imagen "tridentina" con este tipo de decisiones. Los prohombres y mujeres que tienen plaza en esta institución invocan constantemente en sus intervenciones públicas a Carballo Calero, porque es inevitable a la vista de su prolífica obra, ya que no se puede hablar de Galicia y de su riqueza intelectual, cultural y literaria sin tener que, necesariamente, desembocar en la cita de este histórico y reconocido filólogo y poeta. Sin embargo se le niega el galardón una y otra vez. Pues así se escribe la historia de la Real Academia Galega. Por lo demás, saludar la personalidad de Filgueira Valverde al que festejaremos durante el año 2015.