viernes, 10 de octubre de 2014

Mi blog acaba las vacaciones

Es curioso y al tiempo muy satisfactorio para el que suscribe poder comprobar como, a pesar de que mi blog estaba de "veraneo" desde finales de julio, el ritmo de visitas ha continuado en todo este tiempo y continúa actualmente, algunos días incluso, con, al menos, tanta intensidad como si estuviera activado. Desde el 29 de febrero de 2012, año bisiesto por lo que se deduce, sumo más de medio millar de artículos, al ritmo de cerca de dos mil visitas al mes. El último, el de septiembre, registró 1.713 sin estar "vivo", como digo, el blog deferrolparaelmundo.blogspot.com. Los visitantes proceden de España, Alemania, EEUU, Reino Unido y otros muy diversos países de habla hispana, aunque en estos en menor medida. La explicación es sencilla. Hay bastante material almacenado, en su mayor parte, "acotaciones" que tienden, dicho sea con la mayor modestia, a recuperar la historia, bajo forma periodística, basada en titulares y testimonios extraídos de la hemeroteca. Sobra decir que estoy muy agradecido a mis seguidores, por la fidelidad que vienen demostrando, lo que gratifica el esfuerzo que pueda suponer. Decía en el último post, que tenía que dedicar tiempo a estructurar mi producción periodística y ver la posibilidad de hacer algún tipo de publicación. Pues, en esas estoy, clasificando documentos -voy bastante adelantado- para poder darles un discurso y, en la medida de lo posible, despertar el interés de los lectores. Además, mi tiempo está ocupado en cumplir compromisos, fundamentalmente con el Club de Prensa de Ferrol, del que soy desde el año 1999 presidente de honor, y otras comparecencias públicas más o menos esporádicas, junto con la atención a las redes sociales que llevo con relativo método. He abierto asimismo otro frente en este caso en youtube con vídeos que yo mismo edito y publico. Así discurre mi vida de periodista jubilado, muy pendiente de todo lo que ocurre a mi alrededor, también en España y el mundo mundial. Dicen que es importante a estas edades –70, camino de 71- mantener la cabeza y el intelecto activos, pues no me hace falta cumplirlo por prescripción ya que ese fue y es mi ritmo vital y/o habitual. Va dentro, va en el “ADN”. De nuevo, aquí. Nos “vemos”.