jueves, 23 de octubre de 2014

Almodóvar y los gallegos

Pedro Almodóvar
Ya que saltó el tema y con él la controversia, en mis “acotaciones” aprovecho para escapar de la hemeroteca habitual y abordar un asunto caliente, derivado de unas declaraciones de Pedro Alomodóvar. Yo creo que el escándalo de los preferentistas es de tal magnitud que puede considerarse una auténtica ociosidad ir a buscar ejemplos a una comunidad o territorio determinados, o, incluso, por aportar mayor dramatismo, es, a mi modo de ver, baladí escenificar el papel de afectado, porque, de no hacerlo como es debido,  corre uno el riesgo que ha corrido Pedro Almodóvar que dijo :"Si yo hubiera sido un hombre analfabeto, gallego, que me hubieran hecho firmar (en relación a la estafa de las preferentes) con el dedo porque no sé escribir y me entero del asunto de las tarjetas opacas, de verdad, me voy y espero al señor Blesa o al señor Rato y le corto el gañote". Al conocido cineasta manchego le bastaba con decir "si yo fuera un afectado", porque hay afectados por todos lados y, descendiendo a lo particular, también hay analfabetos en todas las comunidades autónomas y no es precisamente Galicia el genuino exponente del lamentable fenómeno. Según el censo poblacional de 2008, del mapa de CCAA, Galicia figura en la mitad de la tabla, precedida de Cataluña. Tal como se expresa Almodóvar en la entrevista -sin duda es una cuestión de interpretación y de sensibilidades, por eso he de decir que respeto otras interpretaciones, aunque no las comparta- da la sensación de que le pudo traicionar el subconsciente al elegir Galicia como referente de preferentistas analfabetos. Es más, se ha hecho la picha un lío –permítaseme la vulgar expresión- con lo que quiso ser una bravuconada y acabó siendo, para algunos, afirmación incendiaria al manejar toscamente Galicia, el analfabetismo e incluso la violencia con esto de decapitar a los sinvergüenzas y saqueadores de bancos. Le voy a dar el beneficio de la duda en la intencionalidad, pero no lo eximo de la torpeza de su "discurso". Por todo ello, justifico a los que se hayan sentido ofendidos y es saludable que haya otros muchos que no hayan objetado las declaraciones del oscarizado director y que defiendan su palabra porque, si todos pensáramos lo mismo, sería Almodóvar quién tendría el gañote en peligro (metáfora). Está bien, hay que reconocérselo, que haya pedido disculpas.