domingo, 19 de octubre de 2014

Andrés París y Ángela Robles

Andrés París escucha atentamente las explicaciones que le da
de su libro mecánico la profesora e inventora Ángeles
Robles
. (Archivo gráfico de Ferrol Diario)
Revolviendo en el cofre virtual de mis fotos encontré una que me motivó doblemente. Primero porque en la instantánea se ve al recordado periodista Andrés París Rico, entrañable compañero que fue en el histórico Ferrol Diario. Por otro lado me sugirió la posibilidad de reflotar la figura de la maestra Ángeles Robles, precursora de las tabletas y los ebooks a la que la memoria colectiva parece haber relegado. No era ferrolana de nacimiento, pero sí de adopción. Aquí consumió toda su vida docente y aquí murió, siendo enterrada en el cementerio de Serantes.
De Andrés París ya escribí en ocasiones anteriores -no me cansaré de hacerlo-que era un gran profesional, un periodista cabal y legal, muy sensible siempre con los más débiles y persona entregada a la amistad leal. Salvando las distancias y los oficios, a Andrés París, cronista que fue durante muchos años de la vida local, tampoco la intrahistoria parece querer reconocerlo. Estando ya enfermo (murió a la edad de 72 años) me llamó a su casa para recordar algunas de las muchas experiencias que habíamos compartido y para confesarme que presentía próximo su final. La depresión lo había alcanzado en los últimos años de su vida, una vez jubilado. Lo recordaré siempre.
Para la historia del Club de Prensa, editada en el último cuaderno de FerrolAnalisis, dejé este breve perfil: "Andrés París Rico, pertenece a esa clase de periodistas de raza, de actitud honesta e insobornable, auténtico y voluntarioso gestor de la información, que dejó huella de su impronta profesional en diversos medios de comunicación. Fue uno de los periodistas fundadores de Ferrol Diario en el que se distinguió por su labor como reportero de calle, cronista de la vida municipal y agudo observador y comentarista de la vida ciudadana en sus diversas manifestaciones. Quienes le conocieron dan fe de su alto concepto del compañerismo y generoso y solidario talante. Arturo Lezcano en la obra ("Ferrol Diario-El Norte de Galicia (1969-1981) Agonía para una expresión de seu” escribía:  "un compañeiro entrañábel, traballaou arreo nos últimos anos de FD despois dunha longa carreira na axencia EFE e El Ideal Gallego, contribuíndo coa súa fichaxe ao reforzamento  da información local, na que salientaba". También ocupó la corresponsalía de Radio Nacional de España, enviando a diario sus jugosas crónicas de la actualidad de Ferrolterra. Era hombre  de tertulia, no exento de cierto barniz bohemio, con gran sentido y gusto musicales". A esto último añadiré que en no pocas ocasiones, hemos "golpeado" las cuerdas de la guitarra y entonado a dos voces, más entusiastas que empastadas, algunos clásicos de la época.
Queda para otra ocasión, en aras de la brevedad, una referencia más amplia de Ángela Robles, personalidad que traté en otros medios, pero de la que no dejé constancia en mi blog. Lo haré cualquier día de estos.