domingo, 26 de julio de 2015

Se cumple un lustro del óbito del periodista Eduardo Gómez Bellón, que popularizó la firma de "Baltar"

De izquierda a derecha. José Varela, Man Castro, Eduardo Gómez Bellón (Baltar),
José Manuel Orriols y Antonio José Pedreira.
Se cumple hoy el quinto aniversario del fallecimiento del periodista Eduardo Gómez Bellón, que firmaba sus trabajos con el sobrenombre de "Baltar", en recuerdo al lugar de su nacimiento, en la parroquia naronesa de O Val. Antiguo trabajador de Bazán, se incorporó al periodismo en el El Ideal Gallego, y luego en Radio Nacional de España, siempre en las delegaciones de Ferrol, tras un período en A Coruña. Fue un periodista muy popular en los años 60 y 70 del pasado siglo. De los primeros profesionales de la ciudad dedicados en exclusiva a la tarea informativa, junto a Andrés París . Tras su jubilación anticipada, residió en Valdoviño y se mantuvo alejado de la vida pública.
A su muerte, José Varela escribía en la sección de "Faíscas" de La Voz de Galicia, "Generosos hasta el sacrificio, "Baltar" y París (Andrés) son para la intrahistoria del Ferrol, que preludiaba la recuperación de la democracia, dos figuras esenciales en la crónica de la profesión más bella del mundo".
En efecto. Eduardo Gómez Bellón era un periodista de los llamados vocacionales y "todoterreno". Dominaba todos los géneros bajo el principio ineludible de proporcionar a los lectores la mejor y más detallada crónica del acontecer diario, fuese social, política, deportiva o de sucesos. En el ejercicio de este último capítulo, siempre triste y desagradable, tenía un arrojo especial para presenciar y narrar luego las escenas más escalofriantes. Era compañero, pero era también amigo y la competencia y el afán de los "pisotones" informativos nunca empañaba las buenas relaciones que quería mantener con sus colegas de otros medios. Incluso si se le pedía llegaba a facilitar algunos datos de la crónica que él creía tener en exclusiva para que el compañero no se fuese de manos vacías. Era en este sentido bueno y generoso.

Gómez Bellón, al jubilarse se recluyó en su ámbito familiar, compartiendo tertulias y partidas de dominó con sus amigos, en frecuentados locales hosteleros de Valdoviño, pero, como se dice más arriba, aislado del mundo que vivió tan intensamente, como era el del periodismo. Al cumplirse un lustro de su muerte, que ocurrió cuando contaba 70 años de edad, le recordamos.