jueves, 19 de noviembre de 2015

I. Viqueira: "ácrata de derechas" (autodefinición), escritor y periodista con sentido del humor (y II)

V. M. Iglesias Viqueira
Recientemente me ocupaba de este periodista al que había reencontrado no sin antes hacer una prospección vía internet, llamada a un ayuntamiento en el que lo habían premiado, etc. Está contado en el post anterior. Pues bien, le pedí a este colega que me refrescara un poco la memoria y que me pusiera al corriente de la evolución de su trayectoria en estos años de distancia, entre 1984 y nuestros días. Él me envió unas líneas que yo comento y traslado.
Víctor Manuel Iglesias Viqueira (Vigo, 1947). Trabajó en Faro de Vigo desde 1966 hasta 2008. Durante cinco años corresponsal de El Caso, colaborador de Sábado Gráfico, de Can sen dono y Xo! y varias "publicaciones volanderas". Fue corresponsal de varios periódicos y firma esporádica en "publicaciones de una vez". Colaboró en varias emisoras de radio. Tiene diez títulos publicados y otros veinte inéditos. En su larga trayectoria profesional estima (qué curioso el dato) que ha escrito unos 100.000 folios: reportajes, entrevistas, crónicas, opinión, crítica literaria.
Su humor va de lo poético hasta lo vitriólico, del mero disparate a la sorprendente agudeza mental. Dice que lo suyo no son greguerías precisamente, "aunque tengan mucho de ellas", sino que, aduce,  "exprimo los recursos para, mansamente alcanzar un resultado demoledor" y pone un ejemplo: "Pensar, lo que se dice pensar, la gente piensa menos de lo que piensa".
Practica la novela, el cuento (de humor negro y para niños) y afirma que aplica la estricta seriedad, cuando esta es requerida, a su criterio.
También me traslada que es feliz porque se lo trabaja y capaz de soportar una conversación tediosa por extraer conclusiones. Está en posesión del "Julio Camba", apartado de reportajes, por un texto enjundioso sobre Cela, el Nobel paisano: "Jodido, pero contento". Empezó con Cunqueiro, admiró a Torrente y sintoniza con la literatura en general, "particularmente con los innominados". Añade que si volviese a nacer se repetiría a sí mismo, "valga la redundancia". Uno de sus libros está en la Universidad de Mindanao (él, asegura que no lo envió) y se considera bastante popular en su parroquia.
Trabajador de fondo y forma, estuvo a pie de calle en las manifestaciones primeras "y sucesivos botes de humo y esquivó porras (hechas de goma de pegar)". Está convencido de que siempre ha hecho lo que fue menester en actitud beligerante adaptada a las circunstancias. Se manejó con soltura en la finta de esgrima. Nos deja otra "perla": "Todos los políticos son iguales y algunos incluso, peores". Añade que un futbolista meta un gol por el ángulo se le antoja un espectáculo (reality show) y que una marisconada es una dieta de patatas y verduras.
Termina "Podría hablar largo y tendido en el sofá, de mi mismo, que los demás interpretan de oídas, no de leídas". Y una última señal de identidad de este amigo cuando remata su epístola de esta guisa: "Votes o no, te van a follar".