martes, 24 de abril de 2018

El cura Cuco, en el 40 aniversario de su fallecimiento

Al centro, el cura Cuco en el curso de una excursión con amigos y feligreses
Tal día como hoy del año 1978, hace 40 años, era enterrado el cura Eliseo (Cuco) Ruiz de Cortázar. Adjunto una foto que tengo en mi archivo, procedente del fondo documental de "Ferrol Diario" que evidencia la multitudinaria manifestación de duelo que se organizó aquel día en la necrópolis de Catabois. Familiares, amigos, centrales sindicales, asociaciones vecinales, culturales, gente de todas clases sociales…quisieron testimoniar su reconocimiento a la figura de este sacerdote, que se nos fue demasiado pronto, con solo 47 años vividos, allá por el 1978 del siglo pasado.
En su día, al cumplirse el treinta aniversario de su óbito, se me pidió un testimonio que se publicó en un libro-coral editado por la Asociación de Vecinos de Caranza que lleva su nombre, lo mismo que una calle del barrio. Entonces señalaba el que suscribe que el Concilio Vaticano II había marcado a muchos curas que deseaban romper con el viejo concepto de la iglesia dogmática, arrimada al poder y a las clases dominantes. En esa doctrina bebieron, entre otros, Cuco Ruiz de Cortázar. "Vosotros, los periodistas -me dijo un día- sois como nosotros, los curas, buscáis la verdad". Me sentí motivado y, sobre todo, responsabilizado.
Su gran preocupación fueron siempre los más débiles de la cadena humana, toda una doctrina de la vida o para la vida. Por su actitud solidaria con los menos favorecidos, con las luchas de los obreros y las causas justas, fue objeto de represalias por el régimen franquista, de ataques de los llamados Guerrilleros de Cristo Rey. ¡Miserias de un tiempo para no recordar!
En fin, memoria para Cuco, un referente moral y ético para una sociedad que entonces, años setenta, vivía ilusionada con la caída del franquismo y el advenimiento de la democracia.
El sepelio en Catabois constituyó una multitudinaria manifestación de duelo