lunes, 8 de febrero de 2016

El poeta chairego Manuel María (1929-2004) y la revista ferrolana "Aturuxo" (1952-1960)

Capa de la revista ATURUXO y uno de los poemas de Manuel María
Manuel María
ATURUXO. Revista de Poesía e Crítica" se editó entre los años 1952 y 1960, con sede en Ferrol. El Centro de Investigacións Linguísticas e Literarias Ramón Piñeiro (Xunta de Galicia) tuvo la feliz idea, allá por el año 1994, de reeditarla en facsímil, proyecto que dirigió el ferrolano Luis Alonso Girgado. Esta publicación, de la que me ocuparé en otro momento, porque vale la pena recuperarla en "Acotaciones", tuvo siempre como directores a Tomás Barros y Miguel C. Vidal, salvo en el último número que aparece solo M. C. Vidal. Como ilustrador contó con Isaac Díaz Pardo, autor de la imagen que la revista mantendría en portada durante su vigencia (un hombre lanzando un aturuxo), que sería relevado en los números 10 y 11 por el pintor Ricardo Segura Torrella.

Fueron colaboradores desde Ricardo Carballo Calero, hasta Vicente Alexandre y Álvaro Cunqueiro pasando por una larga relación, de la que cito solo unos cuantos: Franco Grande, González Garcés, Celso Emilio Ferreiro, Aquilino Iglesia, Leopoldo de Luis, Luis Pimentel, Luis Felipe Vivanco, Luz Pozo, Fernando Pérez-Barreiro Nolla, Mario Couceiro...casi todos destacados en las antologías de este género literario. Hay que añadir que los coordinadores tenían un riguroso criterio selectivo. Vamos, que no publicaba cualquiera en ATURUXO. Entre los elegidos está el poeta chairego, al que este año se rinde homenaje en las Letras Galegas, Manuel María. Precisamente, el volumen facsímil abre con una cita de su "Carta a Luis Pimentel", uno de los poemas que publicó en esta revista. Haré un brevísimo itinerario:

Con "Cousa sin nome", se estrena Manuel María en el número 2.

Cousa sin nome, luceiro espavilado
eu quixera ó orballo nomearte.
Quixera darche as miñas verbas
que teñen o tempo da voz e das campás....

Posteriormente, en el número 6 publica "Os Bois"

Toda a tenrura que levan os bois,
como unha néboa, nos seus ollos,
dame medo.
É como si o mundo enteiro
quedase en soedá, eternamente triste,
i-os bois gardasen a tenrura do mundo
nos seus ollos quedos, inmovíbeles,
nos que están presos as rulas, a noite
i-as canciós.....

No sería ya hasta el número 10 en el que reapareció Manuel María con "Carta a Luis Pimentel". Luz Pozo en un texto introductorio a la edición facsimilar escribe: "O número 10 de ATURUXO quedará na historia da poesía de Galicia como una entrega emblemática pola homenaxe póstuma ó poeta Luis Pimentel. Hai poemas admirables e textos importantes e evocadores...ATURUXO conciliou voces e prantos moi achegados ó poeta desaparecido. Hai poemas admirables. Cada quen aporta a súa chama de emoción. Alí está a gran chama de Álvaro (Cunqueiro). A chama de Aquilino (Iglesia Alvariño). E a lampada votiva do discípulo máis fiel: Manuel María".

Ti eras pra min como un irmán maior e bon: por iso
quedóu pra sempre en min sementada a túa voz.
Lémbrome de ti nas tardes craras, cando as campás
tanguen doentes pra matar o silencio da tardiña...

Finalmente, en el número 11, último de la publicación, Manuel María incluye "Égloga do meu muíño"

¡Qué ledicia moer os nosos sonos
no muíño roulón, coberto de hedras,
que un herdou dos pais de seus abós!
Ista fariña é pan sinxelo e bon
que denantes foi espiga, e froleceu
na dourada seara do meu peito...

No tuve la oportunidad de tener trato con este gran poeta chairego. Únicamente conservo en la memoria un breve encuentro que mantuve con él al término de una conferencia que viniera a impartir al Aula de Cultura de Caixa Galicia (Ferrol), dentro del ciclo "As poéticas galegas do século XX", bajo el título "A poesía de Xosé María Díaz Castro", acontecimiento cultural que tuvo lugar el 6 de abril de 1995. Después de advertirle de mi grado de parentesco con Díaz Castro, en conversación bis a bis, Manuel María se explayó en apreciaciones y anecdotario, que más pertenecían al ámbito familiar y privado de Xosé do Vilariño.

Tomé la iniciativa tiempo después de transcribir íntegramente la conferencia de Manuel María sobre Díaz Castro, texto que le hice llegar a Alfonso Blanco Torrado, cura de Guitiriz, ensayista, gran dinamizador sociocultural, divulgador de la obra y figura de Díaz Castro, al que se debe en gran medida que fuese homenajeado en las Letras Galegas 2014 y también coordinador de la Fundación Manuel María da Terra Cha. Quede esta referencia tempranera como modesta aportación al año dedicado al autor de "Muiñeiro de brétemas" (1950) por citar la primera de su voluminoso legado poético.