viernes, 8 de diciembre de 2017

Del Licor de Toxo actual a la harina de tojo como pienso para el ganado vacuno del siglo pasado



Molino de tojo de Betanzos
Sabía del Licor de Tojo, salido del ingenio ferrolano, pero lo que desconocía es que en su día, años cincuenta del siglo pasado, se obtuviera harina de tojo como alimento para el ganado vacuno. A tal efecto se habían diseñado unos molinos que llegaron a funcionar, el primero en Betanzos, el segundo en Sarria y el tercero en Cruces.
Juan Rof Codina, en La Noche, 11-11-1954 cuenta que la electrificación del campo abría en aquella época camino a instalaciones que demandan energía para motores de fácil manejo y entre ellos citaba los molinos de tojo. Y contextualizaba su colaboración precisando que desde tiempos prehistóricos el tojo se utilizaba como alimento del ganado caballar y vacuno, pero como la sustancia proteica radica en sus hojas  espinosas y coriáceas era necesario dividir los tallos y machacar las hojas con mazos, operaciones lentas y costosas.
Así pues, los modernos molinos de tojos -que se decía entonces- dividen en pedazos pequeños los tallos tiernos de la planta y a continuación con unos martillos de cientos de revoluciones reducen a harina toda la masa "sin que quede vestigio de las espinas coriáceas y completamente transformado en polvo seco inalterable con el que se confeccionaban piensos variados".
Esta idea que barajaba Rof Codina pronto germinaría. En febrero de 1955 el mismo rotativo anuncia la inauguración en Betanzos de la "primera fábrica de harina tojo que existirá en la provincia". El redactor de la noticia subrayaba que con este molino se abría un capítulo importante dentro de la economía regional aprovechando el tojo que solo se utilizaba para la cuadras de los animales que, mezclado con los desechos, generaban un abono muy eficaz para las tierras de cultivo.
"Ahora se piensa, prosigue el informador, que esta harina obtenida del tojo tendrá aplicaciones industriales e incluso se aplicará para la alimentación del ganado".

Recorte de "La Noche" de 19-02-1955
En efecto, en un suplemento de La Noche de fecha 19 de febrero de 1955 se publicaba un reportaje a toda página de la inauguración de un molino de tojo en Betanzos. Con la colaboración económica en la que intervienen la dirección general de agricultura, la Cámara Oficial Sindical Agraria de A Coruña y el servicio de mejora de prados del Plan Agrícola de Galicia se puso en marcha esta molienda en plan experimental. La finalidad era resolver el problema de escasez de pienso para el ganado que se presenta en el invierno. El molino en una jornada normal de 8 horas iba a moler unos 2.000 kilos.
En dicha información se comentaba  que existía el precedente de las Landas francesas en donde hacía muchos años que los agricultores por métodos más o menos rudimentarios molían el tojo y lo utilizaban para alimentar sus vacas, al parecer con buen resultado.
A la sazón, año 1955, en Galicia había un millón de hectáreas de monte de tojo.
Hice seguimiento a esto de las moliendas de tojo y no hallé más que lo que aquí publico y cito, lo cual parece indicar que el  invento tuvo poco éxito, pero no dejó de llamarme la atención, curiosidad que comparto con amigos y amigas, lectores de mi blog.